La razón social permite que la compañía exista jurídicamente. La marca distingue sus productos o servicios. El nombre comercial identifica el negocio y el dominio dirige al público hacia su presencia digital. Proteger solo uno no necesariamente protege los demás.
Razón social
La razón o denominación social identifica jurídicamente a la compañía.
Es el nombre que aparece en:
- estatutos;
- nombramientos;
- facturas;
- contratos;
- declaraciones;
- registros;
- y comunicaciones oficiales.
Su aprobación permite identificar a la sociedad dentro del ámbito corporativo. No garantiza por sí sola el derecho exclusivo de utilizar ese mismo nombre como marca en el mercado.
Marca
La marca distingue productos o servicios y permite que el consumidor identifique su origen empresarial.
Puede consistir en palabras, gráficos, combinaciones, formas u otros signos admitidos por el sistema de propiedad industrial.
Su registro otorga al titular una posición jurídica para impedir determinados usos no autorizados de signos idénticos o semejantes dentro de las condiciones establecidas por la normativa andina. (comunidadandina.org)
Nombre comercial
El nombre comercial identifica una actividad empresarial, establecimiento o negocio en el tráfico económico.
Puede coincidir con la marca o con la razón social, pero también puede ser distinto.
Una compañía llamada jurídicamente “Inversiones del Pacífico S.A.” podría operar un establecimiento bajo otro nombre y comercializar productos con una marca diferente.
Dominio de internet
El dominio es la dirección utilizada para identificar un sitio web.
Registrar un dominio no equivale a registrar una marca.
La disponibilidad técnica de una dirección web no demuestra que su uso sea jurídicamente válido. Un dominio podría incorporar una marca perteneciente a un tercero y generar conflicto.
De la misma forma, tener una marca registrada no garantiza que todos los dominios relacionados estén disponibles.
Redes sociales
Los nombres de usuario tampoco reemplazan la protección marcaria.
Una plataforma puede permitir registrar un usuario porque está libre dentro de su sistema, pero eso no significa que la persona tenga derecho a explotar comercialmente ese signo.
Las condiciones de cada red social y la legislación aplicable operan en niveles distintos.
El error de proteger solo uno de los activos
Una empresa puede registrar su compañía, pero olvidar la marca. Otra puede registrar la marca y perder el dominio más relevante. También puede ocurrir que el dominio y las redes estén a nombre de una agencia, empleado o fundador y no de la compañía.
Estos problemas aparecen con frecuencia durante:
- rondas de inversión;
- compraventas de empresas;
- franquicias;
- separaciones de socios;
- cambios de agencia;
- o conflictos con antiguos trabajadores.
Estrategia integral
Una protección ordenada debería revisar:
- denominación societaria;
- marca;
- nombre comercial;
- dominio;
- nombres de usuario;
- titularidad de los registros;
- contratos con diseñadores y agencias;
- y renovación de cada activo.
En TempoLegal diseñamos estrategias integrales para coordinar denominaciones societarias, marcas, nombres comerciales, dominios y activos digitales de empresas nacionales y extranjeras.