El período de prueba en Ecuador puede ser útil para conocer si una contratación funciona, pero no es un espacio sin reglas. Para el empleador, el riesgo aparece cuando se aplica por costumbre, se repite con la misma persona o se incorpora en una modalidad contractual que no corresponde. Una etapa pensada para evaluar al trabajador puede terminar generando una relación indefinida y contingencias si no se documenta correctamente.
Cuándo puede pactarse el período de prueba en Ecuador
El Código del Trabajo permite pactar un período de prueba cuando se celebra por primera vez un contrato de plazo indefinido. Debe constar por escrito y su duración máxima general es de noventa días. La regla no autoriza a colocar automáticamente una cláusula de prueba en cada nuevo documento que firme el trabajador. Si la persona ya mantuvo una relación laboral con el mismo empleador, el análisis debe hacerse antes de reutilizar esta figura.
No puede repetirse para evaluar nuevamente al mismo trabajador
Uno de los errores más frecuentes es terminar una relación durante la prueba y volver a contratar a la misma persona con una nueva cláusula similar. La ley prohíbe más de un período de prueba entre el mismo trabajador y empleador, cualquiera que sea la modalidad utilizada. Por eso Recursos Humanos debería mantener historial de contrataciones y revisar vínculos anteriores antes de emitir el contrato.
La empresa también debe controlar el límite de trabajadores a prueba
La normativa establece que el empleador no puede mantener simultáneamente trabajadores en período de prueba por encima del quince por ciento de su nómina, con excepciones temporales para operaciones nuevas, ampliaciones o diversificaciones en los términos legales. Este control suele omitirse cuando varias áreas contratan al mismo tiempo. Conviene medir el porcentaje antes del ingreso y conservar evidencia del cálculo.
Terminar durante la prueba exige coherencia documental
Durante el período válido cualquiera de las partes puede terminar la relación libremente. Sin embargo, la empresa debe comprobar que la cláusula era válida, que el plazo no había vencido y que no existe un factor protegido que convierta la decisión en discriminatoria o contraria a una estabilidad reforzada. La fecha real de ingreso, el contrato, el registro y la comunicación de terminación deben coincidir.
Una política interna de contratación ayuda a que el período de prueba sea una herramienta de selección y no una práctica automática. Antes de terminar el vínculo conviene revisar expediente, fechas, porcentaje de personal a prueba y cualquier circunstancia especial del trabajador. Esa revisión preventiva suele ser mucho menos costosa que defender una terminación mal documentada.
TempoLegal revisa contratos, fechas de ingreso y terminaciones durante el período de prueba para ayudar a las empresas a documentar correctamente la contratación y reducir contingencias laborales.